Diseño de páginas web en Altea: lo que cambia aquí
Altea vive de su casco antiguo blanco, de la cúpula azul y de una comunidad artística y nórdica asentada desde hace décadas. Es un municipio donde el mal gusto se penaliza: el cliente que viene aquí ha elegido Altea precisamente por criterio estético.
Aquí la contención visual es un requisito técnico, no una preferencia: tipografía limpia, mucho blanco, la foto como protagonista y ninguna animación que distraiga. Y multilingüe de verdad, porque el nórdico de Altea rara vez lee español.
