Diseño de páginas web en Guardamar del Segura: lo que cambia aquí
Guardamar vive un verano enorme y un invierno tranquilo, y esa curva marca todo lo que se construye aquí. Una web hecha para Guardamar no se diseña para el día de agosto en que todo está lleno: se diseña para febrero, cuando el cliente que reserva en julio empieza a mirar.
La pieza clave aquí es el horario: cambia con la temporada y casi nadie lo actualiza. Lo montamos para que se cambie en treinta segundos desde el móvil, y para que ese cambio se refleje a la vez en la web y en la ficha de Google. Las dunas y el pinar también dan algo que muy pocos aprovechan: fotos propias que no se parecen a un banco de imágenes.
